viernes, mayo 22, 2020

de baño y de labial


hoy me duché
me limpié el sudor de una noche insomne,
los olores a claustro
y las penas de otro ayer

me lavé el pelo,
con un champú barato de manzanilla
ese que viene de a litro
y que una misma debe trasvasijar

removí mis aceites carnales
y los pensamientos que por viciosos,
marchitan y enclaustran

froté entre mis palmas el jabón,
ese que alguien me dio de regalo
y que nunca me gustó

esparcí la espuma por mi cuerpo
y me refregué con fuerza
para remover junto con la mugre los dolores
y algunas ensoñaciones diurnas que hacen mal

mientras caía el agua tibia,
aprecié mis cicatrices de guerra
que aquél rayito de sol de mediodía
vuelve tan nítidas para acariciar

tras secarme me miré al espejo
recorrí a dos ojos la eternidad de un cuerpo desnudo
seguí sus geografías sin apartar la mirada,
sin mentirme entrando la panza

me puse el labial rojo
porque aunque nadie me vea, ni pueda salir
tengo una erótica conmigo misma
me gusta jugar a ser otra,
esa otra de los labios bien rojos,
que a la vez, sigo siendo yo

me puse ropa cómoda y un aro de uso ocasional
me senté en el balcón, con mis plantas y el mate
para jugar a divagar y vivir otras vidas posibles
en el tiempo que toma secarse el pelo sólo con el calor solar

levanté mi rostro al cielo que cubre una ciudad apestada,
ese mismo cielo que guarda tantos secretos de mí
en silencio cerré los ojos,
y con mis labios rojos, sonreí.

Luna. Autorretrato




jueves, mayo 07, 2020

amor con gotario


Hay gente que cuando ama
hace un cálculo
un análisis de conveniencia
bajo una razón instrumental

Aman con mesura
de a gotas
con prudencia
y buen modal

Se besan sólo en la alcoba
planifican sus jornadas de sexo
en una cómoda dosis mensual
que no altere al trabajo ni al orden tradicional

Como si el amor no implicase arrojarse a lo incierto
abrirse las entrañas sin temor a lo expuesto
perder los estribos y navegar el deseo
inventando rincones para dar besos nuevos

Como si el amor se escogiera,
se calculase por plazos y metas
como si pudiera administrarse
como si se le pudiera domesticar

Hay veces en que se ama
por lo que dura una noche
o por las tres horas de un motel;

Cualquiera sea el caso,
no amaré con mesura ni con gotario,
ni con normas de la buena moral
me resisto a hacer de mis afectos
un cálculo neoliberal más





jueves, marzo 05, 2020

cuerpo sonoro



en las últimas filas, en esos rinconcitos donde la luz casi no llega, sus ojos se humedecían. Su corazón latía al mismo ritmo de aquél bombo que tempo a tempo trazaba la ruta melódica que habría de despertar sus huesos. La respiración se hacía tan evidente de pronto. Era un cuerpo sonoro, que retumbaba, respiraba, vibraba y estaba vivo. Se contraía y dilataba, se expandía como las ondas de las aguas en donde alguien ha arrojado una piedra. ¿Cómo puede ser que un sonido ajeno, desconocido hasta entonces, sea tan mío? -se preguntaba. ¿Cómo es que esta música me ha pertenecido siempre? Sus insominios, sus desvelos, sus risas secretas, sus suspiros anónimos en tantos parques de la ciudad, sus lágrimas variopintas. Todo. Todo estaba allí. Todo sonaba de pronto. En cada sonido su cuerpo evocaba una vida vivida y una vida por vivir. La suspensión provocada por la música desfalcaba al tiempo, e incluso, al espacio. No había más que un ahora, un presente continuado al cual era posible seguirle el pulso y el corazón. La emoción tomaba forma de lágrima, de agitación, de picazón en la garganta y en lo que sea que hay detrás de la nariz por dentro. Cuando aquella canción parecía llevarla a las puertas de un infernal y bohemio cielo, terminó. Silencio. Se sintió como una niña huérfana. Sola. Abandonada. ¿Por qué terminaba si había sido tan breve, y tan eterno? En ese instante lo supo. Su vida, tan llena de acontecimientos y a la vez, tan carente de experiencias, logró ser detenida, como si alguien hubiese activado un freno de mano de pronto, por la música. La música atrapó su cuerpo, la volvió tiempo y la volvió espacio. Su cuerpo sonoro otra vez vibraba, como si estuviese llena de mar. Allí, en ese efímero instante, su cuerpo se volvió experiencia.


Vibration and Sound


miércoles, diciembre 18, 2019

soles, mares, tierras y pellejos


he ido descamándome
y dejándome en pellejos
largos
           tan largos
                          larguísimos
como mi piel


la cordillera hace nacer al sol
entre temblores subterráneos
y dolores de parto vivo

fragmentado en haces geométricos
que danzan en diagonales y paralelas
el astro irradia su calor

doscientos noventa y nueve millones
setescientos noventa y dos mil
cuatroscientos cincuenta y ocho
metros por segundo

un último buen puje
y el sol ya parece estar completamente afuera
                                                                         /o arriba,
aunque no salga
                                                                         /ni suba
esplendorosa ficción de quien especta

las diagonales me alcanzan
la piel comienza a arder
me incomoda, me duele, me pica

primero me acaricio, para que no duela
luego doy pequeños golpeteos,
pero la sensación de incomodidad me desborda

me rasco con las uñas
es tanto el placer
no puedo dejar de hacerlo
una, y otra, y otra vez

me entrego en un flujo atemporal
ya no me estoy rascando bajo el sol
estoy en un clímax cósmico
drograda entre estrellas y galaxias
absorta en un orgasmo continuo
que no me deja ver que tengo las uñas llenas de sangre

al principio duele
pero no quiero parar
arde, pica, quema
ya no hay vuelta atrás

de mis dedos ensangrentados
salen pellejos translúcidos
que se van haciendo gruesos

escamas delgadas y escamas gastadas
con algo de grasa amarilla
dermis, epidermis, todas las dermis

todos mis restos, esa vieja piel,
inundan toda esta ciudad bendita
que con su mar y sus aguas
siempre me hacen renacer

sola, de pie
el peso sólo en un eje
cansada, meditativa
nostalgiada, feliz

mientras el polvo recubre mis inorgánicos restos
viene una lluvia tropical,
todo se moja y brota una flor
de aroma celeste y color dulzón
                                                          /sonrisa

Valparaíso. Vista desde Cerro Cárcel.






lunes, octubre 28, 2019

Encarnación


-¡¡¡Conchetumadre!!! ¡¡Me dieron!!
-¡Mierda, amor, ¿qué pasa?!
-¡Me dieron! ¡Me dieron! (gime)... me dieron...(llora)
-Ven, amor, abrázame... Estás soñando denuevo con la dictadura
-Los milicos culiaos, ¡esos reconchesumadre...! (llora)
-Milicos culiaos. Yo tampoco puedo olvidar ese Octubre del 2019
- (...) me pregunto si podrán dormir en las noches, si acaso la culpa no los corroe como ácido hasta quemarlos por dentro en sus celdas llenas de olor a mierda y humedad
-Esa es mi única esperanza, después de todo lo que hicieron. ¿Te acordai cuando confesaron cómo fue que asesinaron y colgaron a esa chica en el parque de la PAC? Me acuerdo que ese día no pude comer.
-Yo no puedo olvidar esa sensación, como de vibración. Es como si me hubieran taladrado el ojo hasta explotarlo... A veces sueño que estoy caminando y de pronto miro al suelo, y está lleno de ojos reventados, están todos esparcidos, como jalea, en medio de charcos de sangre brillante. Me caigo de rodillas, intento recoger los restos, como para hacerme un ojo nuevo y ponérmelo en el hueco. Y yo intento, intento agarrarlos, y no puedo, son tan viscosos, se me escapan, y pongo las manos así juntas, pero tampoco funciona ¡¡No puedo!! (llora)
-Ay (suspira).

Frente contra frente, se abrazan fuerte, con una extrañísima mezcla de amor y de horror.
Manos llenas de cicatrices de tortura, acarician lágrimas que sólo caen por un lado de la cara.


domingo, octubre 06, 2019

Proceso escritural


Sentipensar
Escribir
Escribir y borrar
Escribir
Borrar

Beber café
Pensar
Pensar
Leer

Pausar


Escribir

Pensar

Pensar y escribir
Escribir
Escribir
Escribir 
Escribir
Escribir
Escribir

Levantarse de la silla

Caminar

Fumar tabaco

Contemplar el humo

Contemplar la ciudad


Pensar


Caminar denuevo

Sentarse

Leer
Borrar
Editar
Borrar
Escribir y borrar
Borrar y escribir
Escribir
Escribir
Escribir

Leer

Editar

Escribir

Leer

Editar

Escribir

Escribir

Oír música

Fumar no-tabaco

Recostarse en el sillón










Pensar, pausar y sentir



Conmoverse


Llorar o reír



Escribir
Sentir
Pensar
Escribir
Escribir
Escribirescribirescribirescribirescribirescribirescribirescribirescribirescribirescribir
Pensar

Pausar

Comer

Beber vino tinto



Pensar

Otra copa de vino


Dormir pensando
Soñar pensando
Despertar pensando
Desayunar pensando


Esperar días
                      meses
                                  o años




Sentir
Pensar
Leer
Borrar
Escribir
Editar
Escribir
Leer
Sentir
Pensar

Pausar


Acariciar a una gata

Recostarse en la alfombra

Stretching, danza o yoga

Pensar con el cuerpo
                                  desde el cuerpo
                                                           somos cuerpo
                                                                                 soy un cuerpo


Pensar
Escribir
Leer
Editar
Escribir
Editar
Café


Leer
Escribir
Editar

Pausar

Leer

Sonreír

Desplomarse en la silla

Decidir terminar


Salir a dialogar con la ciudad
y también con algo de luz solar

Caminar

Divagar

Sonreír.




domingo, septiembre 08, 2019

Nos-otras


Lo que (me) pasa es que somos nosotras.
Cada vez que leo y siento feminismo-s, ahí estamos, por fin, nos-otras.