lunes, octubre 03, 2022

efectos secundarios del yoga

 

enrollé mi columna vertebral
como estrujando un trapo
pero en vez de agua sucia
un torrente de pena como mar

con los ojos vueltos atrás
y las caderas hacia delante
vi lo que no quería mirar

vi las huellas vi las penas
las contradicciones de lo impropio
una bandurria palma arriba
extrañamiento de ciudad

percibí que abrir el pecho
no siempre abre el corazón
las ideas enjauladas
se pudren y hacen mal

hay que dejarlas salir
como lluvia de agua viva
como tormenta de aquí
           del sur

apenas sale el sol
hay que tender el trapo
si queda húmedo saca hongos:
también se hace moho en el corazón




martes, septiembre 20, 2022

efectos secundarios del bosque


en el borde del viento habita la muerte
en el borde de mi misma habita el mar
en el borde del silencio habita un río
el reborde del silencio me va a ahogar

el deseo se me escapa pensando
imaginando tanto que no fue
que no ha sido que no puede
que si me pongo realista no será

en mi columna yace el antídoto
del desequilibrio gravitacional
yo nací con una pata afuera
de la tierra
    del abismo
de la realidad
yo nací con la cabeza cosida
a eso que llaman corazón

yo nací herida
yo nací chueca
sin dolor pero adolorida
a mi madre no dolí

el amor es individuante
droga perversa
que no pega nunca igual

aunque rompí todos los espejos
todavía me quedan dos
indestructibles testigos del tiempo
del carnaval de lo que no fue

las gotas recorren las hojas
como lágrimas partidas a la mitad
el reborde del agua no es el líquido
es el gas que no evaporará

el vapor es
la negación
del agua

más que nada
una se miente a sí misma
vivimos de simulación

gran simulacro
de gente cuerda
tan desprovista de memoria
como de pasión

a veces olvido se me olvida
segundo intento a veces olvido
ya no olvido eso
que me aprieta el corazón

escribo para resistir al olvido
resisto para escribir el olvido
olvido para resistir escribir

yo nací con los ojos
adentro
y las entrañas
afuera

sólo la muerte
está adelante:
el futuro siempre
ha estado atrás

martes, septiembre 13, 2022

la siesta que no fue en el país que no fue

 

quiero ir a dormir la siesta
pero me inquieta
no entender
qué acaba de pasar

la extrañeza de saber
que esta es tierra fértil
para el horror
para el olvido

que una mentira vale más
que mil verdades
que el dinero puede más
que lo que sea que escriba acá

después de todo
la verdad no vende
no tiene buen merchandising
en un oasis neoliberal

nos duele el sueño perdido
del país que no fue
¿es posible consolar acaso
un dolor así?

quiero irme a dormir la siesta
para olvidar lo perdido
pero su huella imborrable
se tatuó como convicción

el país que no fue desfilará
en nuestras memorias
susurraremos a les niñes
cuál fue nuestro sueño común

y aunque de la tierra seca
el pasto vuelve a brotar
también lo hace la maleza
tan abundante por acá

las semillas germinan a oscuras
subterráneas antes de brotar
y aunque invisibles están vivas:
¿será por ellas que no puedo descansar?


Un país herido
Fotografía tomada en el primer aniversario de la revuelta popular



jueves, agosto 11, 2022

No es mi oscuridad


odias mi oscuridad
porque no sabes aceptar
que no todo es efervescencia
ni una escena de festival

no,

no odias mi oscuridad
odias la idea de lo opaco
de lo que está en bruto
ausente de dios

odias la sinrazón de abierto
de lo rasgado a la mitad
sus vísceras podridas
aliviándose la pus

te aterra el lenguaje de lo herido
porque se niega a susurrar
y devenir un síntoma:
a ti te aterra el grito

no,

no odias lo oscuro
odias su exterioridad
su poca máscara
su tanta honestidad

no, no odias mi oscuridad
sino esa parte de ti mismo
que miras de reojo sólo borracho

te aterra el hedor de lo sin nombre
el no regreso el no después
mirar de frente eso innombrable

no, no es mi oscuridad

lo que odias
es tu propio simulacro



jueves, junio 23, 2022

zeitgeist

 

con los pies bien hundidos
en la catástrofe irreversible
las grietas de la tierra se expanden

las redes del micelio
que siempre allí
de pronto se nos hacen visibles

¿es que ha cambiado el ojo?
¿es que ha cambiado la luz?

cuánta potencia tiene
la conciencia cierta
de la muerte

tantos cables y aún desconocemos
las conexiones que siempre allí
tantos aparatos con luces
e incapaces de un fuego prender

matamos a un dios para ponernos en su lugar
parece que nunca lo matamos
olvidamos muy rápido a Narciso
y su premonición epocal

cuánta conciencia tiene
la potencia cierta
de la muerte

¿es que ha cambiado el foco?
¿es que queda poca luz?

se borra el delineado de las formas
este nunca fue nuestro reino

tantas cortinas de humo
tanto espectáculo de la estupidez
empezó el conteo y no sabemos
qué carajo hacer



Ainil: tierra de belleza oscura - junio de 2022

Un bosque que no se deja de mover - junio de 2022






jueves, junio 09, 2022

Crecimiento de un San Pedro

 

A diferencia de nosotres, que pretendemos una completa reposición de los efectos que los cuerpos vivientes experimentan producto de la acción de la vida -y que hasta nos inventamos las más sofisticadas tecnologías para hacerlo-, los San Pedro aprenden a crecer a pesar de sus heridas y deprivaciones. Jamás regeneran aquellos tramos en donde las huellas de la sequía o deshidratación marcaron su memoria, su trazo inevitable, en tanto han sido parte del proceso histórico de conformación de su forma. La reposición nunca es del todo, no hay una forma original a la cual volver. No hay naturaleza ni esencia, sólo hay movimiento, que siempre tiene un desde y un a-pesar. No es reparable la fractura: está vuelta condición. Y como condición, sólo puede aprender a buscar haces de luz en otras esquinas, deformándose todo lo que sea necesario para no morir.