miércoles, julio 10, 2019

Hay quienes


hay noches en que el frío no importa:
manos heladas
una ciudad de mentira
vidas de plástico
y tanto por desechar

lo no dicho es siempre más hondo
más profundo
ruidoso y molesto
que aquello que se ha dicho
o se ha querido decir

para algunxs la vida cabe en una sonrisa
en una caricia
en un recuerdo
en un placer culposo

para otrxs,
en una hoja de otoño
que cae
       lento
          de a poco
             en colores
            con nostalgia
            sin rumbo,
           sin dios,
       sin ley,

es justamente al caer
que la hoja inventa su destino errante
aterriza siempre perfectamente
sin quererlo ni tener por qués

hace de su caída un evento magno
maravilloso inútil
libre de temporalidad

las hojas se dejan caer
sin nunca saber dónde
                                    -ni cómo,
han de aterrizar

hay días en que el calor no importa:
cuerpos calientes
cervezas heladas
noches eternas
música al compás

lo dicho es simpre más ligero
más inmediato
más superfluo
que lo que se ha dicho o querido decir

hay quienes ven la vida
como un milagro
                un regalo
                     un don
                        oportunidad

y hay quienes pesan con el sinsentido de la existencia
                                                      con la muerte de dios
                                                        con el arrojo a la nada
                                                         con la angustia existencial

hay quienes observan con detención los majestuosos vuelos de las hojas de otoño
y hay quienes las pisan al pasar

hay quienes esperan que les vengan a salvar
y hay quienes saben que nadie vendrá

hay quienes aman el invierno
y hay quienes sólo quieren verle terminar

hay quienes desestiman el pensamiento
y hay quienes lo atropellan al pasar

hay quienes abren rápido el regalo
y hay quienes matan lentamente a dios

hay quienes ven en la angustia
una tremenda responsabilidad
la metamorfosean en una mariposa 
o la doblan hasta armar un barco de papel







domingo, junio 09, 2019

Sobre la muerte en un par de apreciadas hojas sueltas


¿La muerte? ¿Muerte de qué? ¿Muerte de quiénes? ¿No habitamos acaso, de manera permanente, la muerte?

¿No resulta una ficción absurda y evidente nuestra delimitación arbitraria de la vida y de la muerte? ¿No morimos y nacemos un poco cada día? ¿Se puede acaso nacer sin morir?
¿Y no es triste que, en cambio, se pueda morir sin nacer?

¿No es brutal que podamos morir estando ya muertxs? ¿Quién nos roba la posibilidad de nacer entre estas muertes múltiples que transitamos? ¿No será también que, cual cómplices, hemos subastado y puesto en venta nuestros siempre mortuorios nacimientos?

¿No hemos colonizado nuestro cuerpoespíritu [que lo nombro así para superar el binarismo que así y todo no supero por las cercas eléctricas que impone el lenguaje] al demonizar la muerte que nos es parte?

¿No es acaso la vida un largo orgasmo que cada día camina hacia su extinción y apaciguamiento? ¿Y no es, precisamente, el alcance de aquél clímax, de esa petit morte, la que en tanto muerte, es aquella condición necesaria para el regeneramiento de la vida, que se expresa en la posibilidad de re-nacer? ¿No es que sino en tanto se alcanza el ocaso del orgasmo, que esta mortuoria condición nos permite experimentar un orgasmo nuevo, un nuevo nacimiento? ¿No es entonces, que el nacimiento requiere a la muerte?

¿Y enunciarlo de este modo, no sería acaso una enunciación o comprensión instrumental? ¿No será más bien que la muerte es el continuum de la vida, o más bien, la continuidad de toda vida posible?
¿No somos entonces una cinta de moebius, hecha de vida y hecha de muerte, que cuando logra abrir su tercer ojo y ser consciente de sí, que recién en este instante, en esta fractura de la conciencia, logra asumirse como organismo vivo? Más, ¿no hay en este continuum de las muertes y las vidas, cintas completas a las que se les deja agonizar? Y a estas vidas agonizantes, ¿no se les priva acaso de su derecho de vida y su derecho de muerte, sin poder morir y por tanto, sin poder nacer? 

¿Cómo resiste ante las nuevas formas-de-vida, una vidamuerte agónica que en tanto no muere, no puede volver a nacer? ¿No sería entonces aquel estado agónico, aquella muerte absoluta del ser, esa muerte que es muerte en tanto al no morir, no puede (re)nacer?

¿No sería entonces el agonismo aquella verdadera muerte que no hemos podido nominar? ¿Será que los mundos que habitamos pretenden nuestra permanente agonía y resecamiento, más que nuestra posibilidad de nacer y reverdecer? ¿Será que hemos permitido que se nos arrebate el derecho de morir y en ello, de nacer cambiando nuestra piel?

Si para cada nuevo nacimiento de nuestros seres debemos atravesar algunas muertes, la agonía de quien no logra morir para en ello vivir, es aquella muerte trágica, muerte triste y marchita, que mata al ser creativo y constructivo, al ser de su agencia, a ser que se inventa ser. 
¿No es acaso ésta la verdadera muerte terrible, que al propagarse como un cáncer social, aniquila nuestras pluripotencias de ser y llegar-a-ser?

sábado, abril 20, 2019

Oda al silencio


El silencio no es sordo
es simplemente mudo,
no porque no pueda hablar
sino porque no quiere hacerlo.

El silencio no es sordo,
sino que está lleno de ecos de palabras:
palabras dichas
palabras asumidas

palabras malditas
palabras dormidas
palabras de otros tiempos
palabras por-venir.

El silencio no habla porque escucha
porque se detiene
porque oye con fina atención.

El silencio no habla porque observa,
porque contempla
porque mira

porque el silencio piensa
y sabe sentir.


sábado, marzo 30, 2019

He sido, soy.


,tantas vidas en una misma,
tantas fugas múltiples,
tantas escenas y performances
todas siempre por vivir

tantos instantes,
azares, retazos
y fragmentos

tantos restos
huellas
humos
y váhos

todos siempre por vivir

tantas versiones
de mi misma:
he sido tanto
y a la vez, soy tan poco

he sido religiosa,
he sido madre,

he sido virgen,
                        puta,
                                presa,
                                          loca,

he sido niña,
esposa,
mujer,

/ he sido madre

he sido histérica,
he sido histriónica,

he sido sumisa,
                        promiscua,
                                         tonta,

astuta,
curiosa,

cíclica,
eufórica,

tímida,
periódica,

lunática,
fanática,

romántica,
mañosa,

crédula,
furiosa,

pagana,
borracha,
alcohólica,

ermitaña,
                bohemia,
                              veleidosa,

he sido yo
y he sido muchas

he sido sol
y he sido Luna.


En la fotografía: Gatalina.


miércoles, febrero 13, 2019

lunes, enero 28, 2019

No nos hueviemos


Puras hueás.
Ya no me hueí.
De tu boca,
puras hueás.
De tu ego,
un no me hueí.
No te hueveo,
y no me hueviai.
No nos hueviemos,
dejémosnos de hueviar.

jueves, enero 24, 2019

Ficción temporal


No hay mentira más profunda
que aquella que afirmamos cada día
cada vez que preguntamos
¿qué hora es?

Como si el tiempo fuera absoluto
Como si el tiempo pudiera medirse
Como si el tiempo pudiera perderse
Como si el tiempo fuera real

Como si el tiempo no pasara por la carne
Como si el tiempo no fuese una medida imaginaria
Como si el tiempo no habitase en tus lunares
Como si el tiempo fuera real

Como si la medida más exacta para el tiempo no fuesen los besos
Como si los días no fuesen lo mismo que los años
Como si el tiempo existiese en los recuerdos
Como si el tiempo fuera real

Como si el tiempo se alojase en los relojes
Como si los relojes pudieran acaso medir el tiempo
Como si el tiempo no viviese en tu mirada
Como si el tiempo fuera real

Como si el tiempo no se detuviera en tus caricias
Como si el tiempo  lograse separar a la gente
Como si los tiempos pudieran ser mejores o peores
Como si el tiempo fuera real

Como si fuese cierto el tiempo
Como si entre tu abrazo hubiese tiempo
Como si el olvido fuese esposo del tiempo
Como si el tiempo supiese olvidar

Como si el tiempo pudiera contarse hasta gritar feliz año nuevo
Como si el tiempo no fuese espacio
Como si  el espacio tuviera tiempo
Como si el tiempo fuera real

Cuán pretenciosxs
Cuán ignorantes
Cuán obedientes
a la ficción temporal.