lunes, junio 14, 2021

observación


adelantamiento de audios del whatsapp:
una sofisticación de las medidas paliativas ante la profundización del gobierno del tiempo.



domingo, junio 06, 2021

De nudos y navegaciones


Tengo un nudo.
tan grande y profundo
tan atado a mí
que no sé cómo desanudar

No puedo ponerle nombre
a eso que tengo en frente
no tengo palabras para hilar
eso que no puedo

El color del día
la errancia inmaterial
las ausencias de la conciencia
llueve sin agua
sin nubes
sin ley

Me espacio de mí misma
me miro de lejos
con la piel dada vuelta
con la carne al aire
con suturas que no cierran

Hay olvidos
hay creaciones
hay signos
hay sabores

El cuerpo pesa
los ojos también
es difícil dormir

                           /no quiero
                           /ni puedo

Ayer estaba tan afuera
y hoy, tan dentro
conmigo muy al fondo
muy por dentro
sin ganas de mucho
sin ganas de nada

Estoy navegando oleadas
en un barco de papel
que se está mojando
que se va a deshacer.


La noche en el centro de Santiago de Chile





martes, mayo 11, 2021

otoño

 
qué cae en las hojas al caer
acaso un organismo
acaso un proceso
acaso un modo de mirar

la vida se resguarda                  
marchita                                  r
              se oculta                   a
se muere                               t
y sin aviso                  b       o
vuelve a                            r

quizá todo sea sólo una caída
                                               libre
                                               infinita
                                               inevitable
cuya destrucción no mata
           sino enseña
a besar la tierra lo divino lo inefable
eso que no puede cuajar

nacimiento travestido de muerte
ocaso desteñido de sol
la recta al fin toca sus extremos:
la luz de la tarde ilumina mejor


sábado, abril 17, 2021

¿te acuerdas?

 

¿te acuerdas cómo fue
que nos inventaron el alma?

¿te acuerdas cómo se sentía la vida
                                   las lenguas
                               las tierras
                          las aguas
cuando no existían los pecados todavía?

¿te acuerdas de nuestros otros nombres
esos que callamos mordiéndonos la lengua
    pretendiendo como si La memoria
no estuviese hecha de olvidos selectivos?

¿te acuerdas cómo nos escondíamos entre los montes
                  (a recordar en secreto)
         eso que nos depojaban todos los días?

¿te acuerdas cómo nos arrancaban los ojos
                                           las vísceras
                                    las tierras
                             las aguas
y casi por accidente
las ganas de obedecer?



lunes, abril 12, 2021

Arqueología


entre cerros, algo que perdí
cordillera. mis sentidos.
desnuda. sola.
cuerpo a cuerpo contra mí.

sonido. huella. resto.
arqueología de los dolores
de esa cosa corazón

bajo el polvo y con cincel
aparece lo que no se ha ido
lo que un rayo profundo
ha calado bajo esa cosa piel

el sol. la nieve. la altura.
tanto tarda la espesura 
en enseñar a mirar

cordón de montañas
sudar. temer. añorar.
transitar olvidos con olores
en mundos más allá del mar

el ocaso recoge a los vivientes
se alza la luna y pregunto
si aún aúllan lobos totipotentes
al otro lado del amanecer


Mawida



jueves, marzo 25, 2021

manuscribir


,hace algunos (varios) años adopté un tipo de escritura a la que se le conoce como imprenta. Nunca supe bien de dónde viene lo im de la imprenta y tampoco nunca me había resultado relevante. ¿De imprecisa? ¿imperativa? ¿importuna? ¿dé donde lo im?
Hoy, escribiendo mis arrebatados pensamientos sobre cosas lentas, mi mano fue cogiendo una velocidad creciente, de esa que sólo puede provenir de la pasión. Poco a poco, la calculada y estilizada imprenta fue desdibujando sus formas de caligrafía de escuela. Cada letra parecía apresurar el tranco para tocarse con su antecesora, que también escapaba de sí. De pronto, la imprenta era tan imprecisa, tan artificial. Su ley de cada letra por sí misma, una al lado de otra, sin tocarse jamás, me resultaba tan absurda.
Mi mano, extasiada en una danza que intenta comunicar ese resto que se escapa siempre, comenzó a manuscribir. Cada letra fundida con otras, en una multitud promiscua que anuncia signos nuevos en palabras tan improvisadas como la polilla que se acaba de posar en mi mano mientras escribo estas ideas sin ninguna finalidad. Ninguna más que hacer memoria de la fugacidad con que se piensa al acto mismo del pensar. Cuando escribo con la mano, siendo mi propia palabra en hacerme gesto, es que escribo con el corazón.
Y esa es la única escritura que puede valer la pena.


Natalia Ginzburg. Mi compañera del pensamiento por estos días.