lunes, septiembre 11, 2017

Gama de Bastantes Grises


Si afortunadamente hemos de superar
los binomios cartesianos de la tradición occidental del pensamiento
podremos decir pues, que más que tener dos lados
existe en todo una gama de bastantes grises.

Si no hay nada oscuro en el deleite
de revivir en reserva tiempos inmemoriales,
así  no hay nada claro en no dejar dormir tranquilas
algunas memorias.

Será probablemente eso grisáceo
eso sin forma ni tamaño,
eso amorfo e innominado
en donde conviven los sitios muertos que no mueren
en tanto algún ente sonámbulo los invoca
al son del humo de un cigarro.

Miles de grises se extienden
entre el vestigio del allá de unas presencias conjuntas
que han mutado en nuevas formas, sin ser ninguna igual de sí,
siendo iguales entre sí en su ocasional tránsito
de un lugar que es hoy inmaterial.

A veces, más blanco y sólo un poco de negro.
Otras veces sólo negro con migajas blancas.
No existe un gris, sino más bien lo grisáceo,
un algo opaco y pixelado, borroso y borrado,
cuyas pinturas se han plasmado en lo indecible
de recuerdos que se resisten a ser lejanos.

Así, cual gama de bastantes grises,
hay historias que reverberan como ecos subterráneos,
que no son blancas ni negras,
son grisáceos cantos de nostalgias de otra vida,
laberintos intrapsíquicos, afables rutas de viaje, gran barbarie,
cuya ternura y culpable inocencia,
se recuerdan y son miel.


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miércoles, julio 12, 2017

Fluidos


Le encantaba ese pequeño recorte temporal, ese ínfimo fragmento de tiempo que se escapaba a todos los otros tiempos, en donde en la privacidad de un baño público, podía bajarse los calzones y sentada en esa taza pública, podía oler sus privados calzones.

Ese aroma que le enseñaron como repulsivo y pagano, constituía esa pequeña transgresión moral que satisfacía sus impulsos animales. Le gustaba mirar la huella de sus fluidos en sus privados calzones, le extasiaba entregarse al olor impúdico de su sexo, perderse en ese registro animal de sus sentidos y sus partes, para por breves minutos, reconocerse en su animalidad deseante.

Su privado olor a vagina le permitía homosexualizarse libremente, disfrutando el aroma del fluido negado en su formación heterosexual.

Y así, encerrada en lo privado que un baño público puede tener,
deseaba en privado, el privado olor de los fluidos
de aquella mujer que le negaron al crecer,
de aquella mujer que sólo pudo amar
en el reprimido y privado amor
de una mejor amiga.















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*Este texto también fue publicado en la Revista Al Sur de Todo, en: http://www.alsurdetodo.com/?p=1973 

lunes, mayo 08, 2017

¿Cómo lo hago con la poesía?


La poesía es mi ruptura
mi detención política
ante la imparable continuidad de la vida
ante la imparable máquina
o mejor dicho, maquinización de los tiempos.

Pero, ¿cómo narrar?
¿cómo traduzco en escuetas palabras
el marchitar de la vida,
que día tras día se acelera,
otoño de infinitas hojas?

¿Cómo con la poesía transmitiré la decepción triste y profunda
en los ojos de un rostro endurecido por la vida?

¿Cómo traduzco la melancolía, el dolor
de ver morir la vida que entendí en mi tierna infancia,
horizonte efímero y colorido
que no ha muerto, pero que cada día muere?

¿Cómo articulo en letras la nostalgia profunda
de que cada día ha de pasar  como verdad absoluta,
sin importar que no todos mis días me pertenezcan?

¿Cómo plasmo en arquitectura poética la angustia
de que la época en que me tocó tener vida consciente
fue aquella en donde la expansión de la potencia del ser
no tuvo asidero porque la potencia no es en sí productiva?

¿Cómo retrato la angustia de ver crecer a un niño
que cada día deja de serlo un poco?
¿Cómo explico el temor que me invade saber que ese niño
se enfrentará a la voracidad manifiesta de los humanos,
que no deja nada libre a su paso,
ni aún la mismísima agua que nos da vida?

¿Me alcanzarás, poesía, para detener en ti
aquello que percibo de la vida?
¿Conseguiré a través de ti encarnar
las alegrías tristes de una época sin gloria?

¿Serás tú, poesía, mi danza maestra,
mi conjunción fluida de movimientos sincrónicos
que reúnen tiempo y espacio en un momento sin tiempo?

Poesía, poesía.
Si no lo hago con la poesía
¿tengo otro medio?
Poesía, poesía
si no lo hago contigo,
¿entonces vivo dentro de un duelo?
Poesía, poesía
¿cómo lo hago con la poesía?






domingo, mayo 07, 2017

Sequía


La sequía ha arrasado con todo.
Ha drenado hasta aquellas formas de vida
que en lo creativo y lo diverso
vuelven fútil todo intento forzado de la vida.

Los brotes inherentes ya no lo son tanto.
Cual bonsái dan vueltas sobre sí mismos
Sin escapatoria
Sin aperturas de luz.
Sin posibilidad de crecer.
Es sólo una ilusión.

Las escamas,
las duras grietas de la tierra
cantan gritos tristes,
sus nostalgias del vivir.

Añoran sin esperanza
que vuelva la lluvia un día,
dando otra vez vida
a su marchito y estéril vivir.




domingo, enero 15, 2017

La Noche del Encuentro (creación etílica colectiva)


Sobre las laderas de tu cuerpo,
las patas del desamparo vierten vinagre
en los estómagos malditos,
y de lo profundo de mi alma, aquí estoy.

Estoy frío, frío como tus ojos ese día
que cada día se me va olvidando un poco.
Los paraderos del infierno son casas
de un color negro que casi no sabe a nada.

Trascendíamos en conversaciones que rimaban,
mientras con risas y sin ceños,
jugábamos a hacernos los ingenuos
sabiendo que todo en lo que creíamos era falso.

Las tinieblas se vuelven cantos de un sol que no tiene corazón,
devolviendo la mano a los karmas adquiridos
que tantas veces pesaron en nuestros inconscientes.

Ojos, boca, nariz, piel, manos,
pies, cuello, lengua
y boca otra vez.


sábado, noviembre 26, 2016

Oxímoron


En un beso sin vida
sentí un lleno vacío

con tu sonrisa triste
y tus ojos silenciosos

entendí que este abrazo helado
era lo último que tendría de ti.

miércoles, abril 20, 2016

Ser Pequeño


Es pequeño.
El ser humano más pequeño con el que me haya relacionado jamás.
Día a día y desde que lo parí desde mis entrañas
con la fuerza eterna de una ancestral mujer mapuche,
me hace enviar mis egos al eterno pozo sin fondo del olvido.

Siempre nómade, anónima y escurridiza
hoy me hallo quieta, conocida y encontrable.
Él depende de mí: de mi espíritu, de mi cuerpo, de mi ánimo
de mis caricias, de mi voz, de mi aroma, de mí ser.

Y yo dependo de él.
Soy una luna menguante que al mismo tiempo creciente:
Todo el tiempo, y día a día
me mermo y me hago gigante.